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Las carreras verticales: de apuesta de bar a fenómeno del deporte internacional

Algunos se quejan cuando tienen que subir unos tramos de escalera. Otros buscan oportunidades para hacer carreras subiendo algunos de los rascacielos más altos del mundo. Estos se autodenominan corredores verticales. Pero, ¿cuándo comenzaron las carreras subiendo escaleras y cómo se convirtieron en una competición deportiva internacional? Urban Hub entrevistó a Michael Reichetzeder, cofundador y director deportivo de la Towerrunning World Association (Asociación Mundial de Carreras Verticales).
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Creado el 12.09.2019

¿Por qué subir las escaleras corriendo?

Al igual que cualquier otro deporte minoritario, podemos suponer de forma acertada que la mayoría de corredores verticales descubrieron este deporte por casualidad. El mismo Michael Reichetzeder, corredor vertical, ha corrido maratones como atleta aficionado desde 1984. No fue hasta 1997 que decidió participar en la «Donauturm Treppenlauf» (carrera vertical de la Torre del Danubio) ante la insistencia de su hermano, y ya no pudo parar.

Reichetzeder (cofundador y director deportivo de la Towerrunning World Association) fundó la Towerrunning World Association (Asociación Mundial de Carreras Verticales) y actualmente compite en entre 5 y 10 carreras verticales al año.

"Es un deseo natural del ser humano llegar a la cima. Las carreras verticales son una forma muy eficiente de ganar altura, poner a prueba tus límites y alcanzar la cumbre".
Michael Reichetzeder

El origen: de la carrera de escaleras a la carrera vertical

Según Reichetzeder (y un descubrimiento reciente en los archivos históricos de Londres), el primer caso registrado de una competición de carreras verticales tuvo que ver con una apuesta entre caballeros en un taberna de Londres el 24 de septiembre de 1730. Estos hombres apostaron entre ellos si un camarero podía subir y bajar corriendo los 202 pies (62 m) del Monumento al Gran Incendio de Londres en menos de tres minutos. Lo consiguió en unos dos minutos y medio, y este hito puede suponer el comienzo de un deporte noble, aunque poco documentado, que se mantiene hasta el día de hoy.

Según la mayoría de las fuentes, fue Revue Sportive quien organizó la primera carrera vertical moderna el Día de la Bastilla en 1903 en las escaleras exteriores de la Rue Foyatier, París. A esta le siguió la primera carrera vertical dentro de un edificio, que se organizó en 1905 también en París. La celebró Les Sports en la Torre Eiffel, y tuvo la suficiente popularidad para que se organizara otra en ese mismo lugar en 1906. Sin embargo, y por desgracia, no volvió a celebrarse otra carrera en la Torre Eiffel hasta que comenzó la carrera vertical «La Verticale» en 2015.

Las carreras verticales continuaron durante décadas, la mayoría sin documentar, y no fueron tan populares hasta que se puso en marcha la «Empire State Building Run Up» (Carrera vertical en el Empire State Building) de Nueva York en 1978.

De afición en línea a asociación internacional

Tan solo dos años después de su primera carrera vertical, Michael Reichetzeder comenzó a publicar información sobre carreras verticales en su sitio web personal: «Por aquel entonces, solo pude recopilar información sobre unas 10 carreras verticales, pero, aún así, era una de las mayores fuentes de la red, y algunos organizadores comenzaron a ponerse en contacto conmigo para que publicara sus eventos. La fuente siguió creciendo y, en 2001, puse en funcionamiento el dominio towerrunning.com».

«Como hay corredores verticales en todo el mundo, muchos de nosotros nunca tendremos la oportunidad de competir directamente. Por eso decidimos comenzar un sistema de puntos y crear una clasificación mundial. El sistema de puntos ha cambiado mucho a lo largo de los años. Antes se llamaba la «World Cup» (Copa Mundial), pero ahora se llama el «Towerrunning Tour» (Tour de carreras verticales)».

En muchos países, los atletas tienen una oportunidad más para aumentar sus puntos participando en las carreras del campeonato nacional de su país. Algunos años, los mejores corredores verticales pueden participar en el campeonato de Europa o en el campeonato mundial. Para poder celebrar una carrera de campeonato, el organizador tiene que invitar a 30 de los mejores atletas mundiales. El siguiente campeonato mundial está previsto para mayo de 2020 en el Taipei 101.

Tras otorgar los puntos de todas las carreras de una temporada o «tour», se calculan las clasificaciones finales y se anuncian los campeones del Towerrunning Tour del año.

Campeonato en una torre de pruebas de ascensores

Este año hay una novedad en este deporte: será la primera vez que se celebre su campeonato nacional en una torre de pruebas de ascensores. Por lo general, el campeonato de Alemania tiene lugar en el Messeturm de Fráncfort, Alemania. Sin embargo, este año, el campeonato de Alemania se celebrará en la torre de pruebas de thyssenkrupp Elevator, en Rottweil. Es la carrera vertical más alta de Europa Occidental, con 1390 escalones.

Con su condición de campeonato nacional, los participantes de este segundo año de la carrera vertical de la torre de pruebas de ascensores se enfrentarán a una dura competencia, dado que este evento reunirá a algunos de los mejores corredores verticales de 15 países.

Niche sports need many smaller-scale supporters

Without the big-name sponsors that mainstream sports enjoy, the fate of tower running remains fragile and dependent on the help of many smaller supporters, according to Reichetzeder: “We used to have a lot of stair races in Austria, but many of the buildings that hosted them have been sold, and the new owners didn’t continue the tradition. So we don’t have as many opportunities to race as we used to.”

It seems hard to imagine that a new building owner would want to stop a local tradition that promotes sports and, essentially, increases the visibility and thus attractiveness of the building. But, of course, it is no easy task to organize such an event.

Tower runs should be seen as an opportunity. In the USA and UK, they are an opportunity to generate money for charities. In Europe and Asia, they are used as publicity events to boost the image of companies, buildings and cities. But, most of all, they are an effective means of promoting public health and rewarding the dedication and stamina it takes to train for and complete in a very difficult and extremely rewarding physical activity.

Image Credits

Taipei 101, photo by AngMoKio, taken from commons.wikimedia.com