Urbanization

Desarrollo urbano impulsado por la filantropía – El Bentway de Toronto y mucho más

Poco tiempo después de ser elegido alcalde de Toronto (Canadá), John Tory recibió la visita de Judy y Wilmot Matthews. Querían donar a la ciudad 25 millones de dólares. Pero no era un cheque en blanco.

La activista y planificadora urbana Judy Matthews tenía una visión completa de lo que quería implementar en la ciudad: la reutilización de una franja de 1,75 kilómetros de terreno baldío bajo una autopista elevada. Este sucio entorno de cemento va a convertirse ahora en “The Bentway”, un animado lugar de encuentro comunitario con parques, carriles bici, salas de actos y más.

Urbanization
Nuestras ciudades, nuestro futuro - La urbanización, una tendencia que no da síntomas de agotamiento, cambiará de forma significativa la forma en que vivimos, trabajamos e interaccionamos en nuestras comunidades.
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Creado el 02.11.2016

Un espacio comunitario bajo la Gardiner Expressway

Conocido inicialmente como “Project Under Gardiner”, el proyecto fue rebautizado por los ciudadanos de Toronto como “The Bentway ” en una votación en línea. El nombre hace referencia al término arquitectónico dado a las estructuras de soporte bajo las autopistas o “bents”.

The Bentway unirá siete barrios de la ciudad, proporcionando a más de 70 000 residentes espacio para hacer vida social, hacer ejercicio físico y participar en actos culturales. Tanto los torontianos como los visitantes podrán disfrutar pronto de los lugares previstos para mercadillos, parques infantiles, actuaciones y exposiciones.

“Esta autopista nunca debería haberse construido para empezar, pero ya que está ahí, ¿por qué no convertirla en un maravilloso parque con un techo? The Bentway no es otra imitación más del High Line, sino un parque lineal que unirá una parte de la ciudad que está siendo urbanizada y revitalizada masivamente, construida sobre lo que fueran terrenos industriales baldíos y tóxicos dado que fue creada a partir de un vertedero hace 150 años.”

Lloyd Alter, editor de diseño, www.treehugger.com

 
Vea este vídeo sobre el diseño de The Bentway.

Si beneficia a la gente, beneficia a la ciudad

Además de interconectar mejor a los autóctonos, el proyecto encierra también el potencial de mejorar la salud local motivando a hacer deporte al aire libre aportando el espacio necesario para deportes en grupo y creando nuevos vínculos entre 10 grandes rutas para peatones y ciclistas. Mantendrá activa a la gente incluso en los meses fríos del año con una pista de hielo y un carril de patinaje de 1,7 kilómetros.

El experto en globalización Parag Khanna mencionaba en un artículo anterior que es crucial que las ciudades tengan amplios espacios públicos. Estos promueven la creatividad y el espíritu emprendedor. Por eso, The Bentway no es solo algo que “está bien tener”, sino que puede fomentar sustancialmente la economía local.

Invertir en lo que amas

Hay muchas causas que merecen nuestro apoyo, pero en vez de mirar hacia afuera, normalmente podemos encontrar causas que merecen la pena en nuestra propia ciudad. Esto es algo que lleva mucho tiempo haciendo el “ángel urbano” Judy Matthews.

Es cierto que las donaciones a proyectos locales no son nuevas. Los actos caritativos suelen beneficiar a las áreas de educación, parques y recreación, hospitales y servicios sociales, bibliotecas, patrimonio público y organizaciones juveniles.

Pero a pesar de esta larga historia de beneficencia urbana, lo que diferencia a The Bentway de otras obras filantrópicas es que se trata de una donación cuantiosa que transformará una gran área urbana en lugar de una estructura o un parque concreto.

“A medida que las ciudades se densifican, vemos nuevos tipos de espacios perdidos o poco aprovechados. [The Bentway] es un enfoque visionario para celebrar y habitar un espacio sensacional y espectacular vinculando una serie de áreas ya existentes…”

Jennifer Keesmaat, planificadora jefe de la ciudad de Toronto

Más filantropía urbana

Las donaciones han sido siempre bienvenidas por los municipios, instituciones culturales y programas sociales. El alcalde de Calgary se alegró sin duda de que una familia donase 2 mill. CAD para ayudar a rehabilitar un parque. Y la archidiócesis de Nueva York estaba eufórica cuando una donación anónima de 20 mill. USD salvó la iglesia de Saint Brigid de ser demolida.

Si cree que no hay nada que usted pueda hacer, recuerde lo que decía Prince: “You don’t have to be rich”.

Es evidente que estas buenas acciones no están al alcance de la mayoría de los mortales. Aun así, hay muchos programas locales que aceptan hasta la menor de las donaciones y servicios voluntarios. Eche un vistazo. Podría incluso motivar a su empresa a contribuir a causas locales como parte de su responsabilidad social corporativa o servicio corporativo.

A medida que avanza la urbanización, esperamos ver que más proyectos como The Bentway o What Works Cities cobran vida con la financiación de personas y organizaciones dotadas de mucho dinero y buenas intenciones.

Credits

Wintertime at Fort York Boulevard. © PUBLIC WORK