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Tecnología wearable: conectando a las personas con las ciudades inteligentes

La vida urbana del futuro ya está aquí. Los hogares inteligentes se pueden controlar con los teléfonos inteligentes. Las ciudades inteligentes vigilan el movimiento de los peatones y del tráfico. Los urbanistas inteligentes utilizan esta información para mejorar la infraestructura y los gobiernos inteligentes ofrecen servicios públicos a través de aplicaciones inteligentes. ¡Qué delicia tanta inteligencia!

Sin embargo, siguen existiendo obstáculos en el camino para conseguir una mejora significativa de las condiciones de vida en la ciudad, en sus flujos de tráfico y en sus políticas, es decir, para lograr los grandes objetivos de la ciudad inteligente. Sin duda, la tecnología será el elemento que enlazará ciudadanos, servicios y dispositivos inteligentes, pero ¿cómo? Muchos proyectos pioneros ya señalan cuál es el camino.

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Usar menos recursos para conseguir un cambio mayor - ¿Qué hace que el mundo se mueva? La tecnología innovadora. Además, en la movilidad, la construcción, la energía y la fabricación, son sobre todo las innovaciones sostenibles las que están cambiando cómo interaccionan y dan forma a su entorno las personas.
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Creado el 30.03.2016

Participar debe reportar beneficios

A fin de crear una ciudad realmente inteligente, uno de los imperativos es garantizar la participación de las personas que viven en ella. Una manera de hacerlo es animarlos a dar su opinión. Si los ciudadanos se acostumbran a contribuir regularmente con sus ideas, preguntas, peticiones o críticas, los responsables de definir las políticas podrán utilizar toda esa información para buscar modos de mejorar la vida de las personas, lo cual, a su vez, reforzará la participación ciudadana.

No obstante, frases como “vigilar el movimiento de las personas” tienen ecos siniestros e intimidatorios, de modo que es importante explicar bien las ventajas que podría suponer. Puede que no sea necesario que participen todos los ciudadanos, pero sí una muestra de un tamaño suficiente como para reflejar la opinión pública o para vigilar la congestión viaria.

Si este tipo de enfoque da sus frutos, los beneficios públicos son evidentes y se involucra a más gente. Aún así, deberían existir ventajas inmediatas para los pioneros, es decir, hay que darles motivos para adoptar las tecnologías interactivas, por ejemplo, con avisos instantáneos de tráfico, notificaciones sobre acontecimientos u otros consejos en tiempo real, o bien, los participantes podrían beneficiarse de que los semáforos en rojo se pongan antes en verde o recibir consejos para evitar todos los semáforos en rojo.

Participar debe reportar beneficios

Las ciudades inteligentes trabajan por el bien común

No paramos de oír la palabra “inteligente”, pero ¿qué significa en realidad “ciudad inteligente”? Una ciudad puede ser muy tecnológica, pero no acercarse en absoluto al ideal de ciudad inteligente. Además, la tecnología sólo es una herramienta, por supuesto, y como tal se puede utilizar para bien o para mal.

Las ciudades inteligentes tienen la clara voluntad de utilizar la tecnología para mejorar la vida de sus habitantes. Estas ciudades se esfuerzan por ser lugares saludables, ecológicos, eficientes, limpios, responsables, democráticos y diversos que fomentan una experiencia de vida positiva. El primer paso para conseguir un amplio apoyo popular es hacer pública esta voluntad.

Juegos inteligentes: una seria diversión

También ayuda que todo lo “inteligente” implique cierta diversión y, sin duda, los juegos son divertidos. Así, puede que lo inteligente deba convertirse en un juego para que sea accesible y deseable.

Actualmente, en Ámsterdam y Grenoble está en funcionamiento Age of Energy, un juego postapocalíptico que recopila los datos de un contador inteligente y enseña a los usuarios a ahorrar energía. Otros “juegos serios” podrían ofrecer a los usuarios la posibilidad de mejorar sus ciudades en una copia virtual de las mismas o de acumular puntos proponiendo proyectos urbanos concretos, etc.

Conseguir que las soluciones inteligentes sean populares puede que simplemente implique hacer el trabajo de siempre mejor que nunca. Por ejemplo, las soluciones de mantenimiento predictivo contribuyen a evitar que se averíen las tecnologías de las que dependemos. ¿Ciencia ficción? No, ya es una realidad en el caso de los ascensores, en los que el tiempo fuera de servicio se puede reducir a la mitad gracias al aprendizaje de las máquinas y al Internet de las cosas.

The Age of Energy

Cosas que pronto serán habituales en las ciudades inteligentes de todo el mundo

Cosas que pronto serán habituales en las ciudades inteligentes de todo el mundo

Salud pública y wearables

Los gobiernos que interpretan correctamente el panorama actual quieren que sus ciudadanos lleven una vida saludable. Eso contribuye a garantizar que el pueblo sea productivo y se sienta satisfecho, además de mantener a raya los gastos en sanidad.

Gracias al incremento de ventas de dispositivos wearables que se prevé que sea del 18,4% para 2016, los gobiernos tendrán nuevas posibilidades para fomentar la salud. Los hospitales podrán controlar a los pacientes de riesgo las 24 horas del día. Además, se pueden suministrar gratuitamente a los ciudadanos aplicaciones y dispositivos para realizar el seguimiento de la actividad física.

Estas aplicaciones son especialmente atractivas para gestionar los costes en países que disponen de sistemas sanitarios pagados con fondos públicos.

Previsión de ventas de dispositivos wearables en el mundo (en millones de unidades)

Previsión de ventas de dispositivos wearables en el mundo (en millones de unidades)

Dejar que la gente contribuya

Cuando se trata de la planificación y el desarrollo urbanos, la gente no se conformará con eventos públicos simbólicos que sólo dan la apariencia de participación. Los ciudadanos quieren desempeñar un papel activo en la mejora de sus ciudades, ya sea mediante programas de voluntariado, aplicaciones u otras vías de participación.

Si se enumeraran las cosas que la gente quiere de sus ciudades, el resultado sería bastante similar a lo que llamamos una ciudad inteligente. (URBAN HUB ya se había percatado de que las mejores ciudades inteligentes suelen encabezar las listas de habitabilidad).

Por sus propios medios, las personas probablemente crearían ciudades inteligentes por sí mismas. Proyectos como “Here Comes Solar”, un proyecto de energía solar de NYC basado en la comunidad, son signos de que la gente realmente quiere vivir en ciudades inteligentes en las que prime una tecnología limpia y una excelente calidad de vida.

Dejar que las empresas contribuyan

Las empresas también están ayudando a mejorar la vida urbana. Una compañía, por ejemplo, utiliza wearables para ayudar a personas mayores a seguir siendo independientes, en vez de mudarse a centros asistidos.

Kansas City (EE. UU.) se ha asociado con Cisco, Sprint y desarrolladores de aplicaciones para construir una línea de tranvía inteligente de 2,2 millas. A lo largo de toda la línea (de uso gratuito), la gente disfrutará de WiFi, farolas, balizas y señales de tráfico inteligentes, así como de sensores que monitorizarán el aparcamiento y la meteorología, y mejorarán la actuación de los quitanieves, en caso necesario.

La asociación público-privada de Kansas City, llamada “Living Lab”, es otra iniciativa que aspira a encauzar el potencial creativo de startups y desarrolladores autónomos para ayudar a solventar problemas urbanos. En conjunto, es un excelente ejemplo de una ciudad que se esfuerza por utilizar y fomentar la creatividad de sus ciudadanos.

Vea cómo la tecnología fomenta la innovación y cohesiona a los ciudadanos.

 
Vea cómo la tecnología fomenta la innovación y cohesiona a los ciudadanos.

Listo para su implementación

Y bien, ¿han alcanzado la madurez las ciudades inteligentes? ¿Están preparadas para afrontar los desafíos de nuestro futuro urbano y las exigencias que este les impondrá?

Pasemos revista. Ya contamos con suficientes tecnologías inteligentes como para empezar. Tenemos lo necesario para integrar a los ciudadanos en la red de tecnología inteligente. ¿Es esto suficiente?

Lo será. La ciudad inteligente ha alcanzado la madurez y ahora podemos hacer que las ciudades sean más eficientes, seguras, respetuosas con el medio ambiente, saludables y habitables. Y podemos hacerlo nosotros mismos, podemos ser el cambio que imaginamos. Y con la tecnología ponible, nos sentará como guante.

Activity tracker
La salud pública y los wearables: Se pueden proporcionar a los ciudadanos pulseras y aplicaciones de fitness gratuitas. Estas aplicaciones son especialmente atractivas para gestionar los costes en países que disponen de sistemas sanitarios públicos.

Credits

Stage Image 1: Urban Frequencies by PhotonMix, licensed under CC BY 2.0

Stage Image 2: by Improve Your City Mobile Application

Stage Image 3: by The Age Of Energy

Stage Image 6: Fitness tracker app by Henk de Vries, licensed under CC BY 2.0