Sustainability

Menos de lo malo, más de lo bueno: la economía circular de Cradle to Cradle

El diseño Cradle to Cradle (C2C) es un nuevo y estimulante enfoque que busca eliminar desechos y crear una economía circular. Desarrollado por William McDonough y Michael Braungart, el objetivo principal de la iniciativa es el de diseñar productos que sean totalmente beneficiosos tanto para las personas como para el medio ambiente, que realmente mejoren la calidad de vida en lugar de, simplemente, perjudicar algo menos.

Muchas empresas ya han dado un paso adelante demostrando que las entidades con ánimo de lucro pueden implementar este concepto con éxito. URBAN HUB habla con Bridgett Luther, expresidenta y cofundadora del Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle, sobre cómo el diseño de productos puede ayudar a hacer del mundo un lugar mejor.

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Garantizar un futuro sostenible - El desarrollo medioambiental sostenible se basa en conceptos como la menor cantidad posible de desechos, un consumo más reducido y un cambio hacia recursos sostenibles ecológicos como las energías solar y eólica o materiales que pueden ser reaprovechados constantemente.
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Creado el 03.12.2015

Alejarse del concepto “tumba”

La mayoría de los productos que utilizamos hoy siguen el criterio “de la cuna a la tumba”, o lo que es lo mismo, se usa, se pierde y se entierra. Sin embargo, Cradle to Cradle (literalmente, “de la cuna a la cuna”) implica que al final del ciclo de uso de un producto le sigue el principio de otro, y así, hasta el infinito.
C2C comienza en la fase de diseño: los diseñadores deben tener en cuenta la forma en que cada una de las piezas de un producto puede conservar un valor al final de su ciclo de uso actual. Pero eso no es todo: también debe tener algún tipo de impacto positivo. Mientras que los productos tradicionales se diseñan para resultar menos perjudiciales (pero sin dejar de serlo del todo), el criterio C2C se pregunta: “¿Cómo podría este producto tener un impacto positivo?”.
Las innovaciones reales que siguen el criterio de C2C incluyen edificios con tejados que se pueden utilizar para labores de cultivo, alfombras que filtran partículas del aire y revestimientos que absorben toxinas. ¿Por qué no una manta reciclada al 100 % de la que todo el beneficio neto se destine a proyectos benéficos? Sí, estos productos existen.

Bridgett Luther
“Cradle to Cradle se centra en el diseño: diseñar de una forma en la que todo lo que hagamos tenga un impacto positivo. Imagine que todas las cosas que ve fueran buenas para las personas y para el planeta, y que cada vez que una empresa fabrique estos productos, esté creando cosas buenas.”

Bridgett Luther

Expresidenta y cofundadora del Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle

Sabía que…

La mayoría del reciclaje es, en realidad, una remanufacturación a componentes más básicos o “downcycling”. Cuando se reciclan materiales, estos se mezclan con metales o plásticos de una calidad cada vez menor, lo que origina un material de menor calidad. Este proceso continúa hasta que solamente se obtiene basura. Los fabricantes deben diseñar productos con el objetivo de asegurarse de que, al final del ciclo actual de uso, el 100 % de los componentes del producto se podrán devolver de forma segura a la tierra o a la industria como materias primas valiosas.

C2C y su huella de crecimiento positivo

En 2002, el arquitecto norteamericano William McDonough y el químico alemán Michael Braungart lo pusieron todo en marcha con su trascendental libro Cradle to Cradle: Remaking the Way We Make Things  (en español: De la cuna a la cuna. Rediseñando la forma en que hacemos las cosas). Desde entonces, los dos autores se han convertido en renombrados ponentes y han fundado consultorías que ofrecen asesoramiento a empresas en el campo del diseño C2C. En 2010, junto con Bridgett Luther, crearon el Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle, un proyecto sin ánimo de lucro.

El Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle ofrece a las empresas la oportunidad de mostrar su rendimiento C2C. La expresidenta Bridgett Luther lo explica así: “El Instituto forma a empresas consultoras que ayudan a otras compañías a través del proceso de certificación. Además de las empresas de Bill (McDonough) y Michael (Braungart), también puede trabajar con Tebodin, EPEA Switzerland, Eco-Age y muchas otras”.

Estas empresas ayudan a las compañías a pasar por el programa C2C. Una vez lo han hecho, se envía un informe al Instituto, se audita y, si pasan el proceso, obtienen el sello C2C y se añaden al registro de productos.

C2C Products Innovation Institute Certifications

El crecimiento puede ser bueno

Los fabricantes necesitan ir más allá reduciendo su huella de carbono y utilizando recursos de manera eficiente. ¿Por qué? Porque si no se centran en aumentar su impacto positivo, siempre tendrán un saldo neto negativo. La “eficiencia ecológica” (menos malo) debe ser recompensada con la “eficacia ecológica” (más bueno). Después de todo, ¿qué tiene de bueno una relación meramente “sostenible”?

Se puede considerar a C2C más bien un sello de calidad que una certificación tradicional. Luther explica: “A menudo, cuando las empresas comienzan a pensar siguiendo el enfoque de Cradle to Cradle, lo hacen en muchas áreas. Tienen en cuenta de qué manera sus productos, procesos y sistemas pueden hacer algo bueno en lugar de, simplemente, reducir lo malo”.

“Más bueno” en palabras simples

Si se centra en reducir el consumo de combustibles fósiles, nunca conseguirá marcar una diferencia positiva. Por otro lado, si encuentra la forma de utilizar energías 100 % renovables, como la eólica o la solar, podrá dejar sus luces encendidas todo el tiempo que desee y seguirá realizando una contribución positiva a la sociedad.

Cradle-to-Cradle circular economy upcycling process
  • 1) Productos diseñados para desmontarlos y recuperarlos

    Las cosas que compramos deberían estar diseñadas para separarlas fácilmente en sus componentes básicos. Algunas de sus partes deberían ser completamente biodegradables y devueltas a la tierra, y el 100 % de las partes restantes se deberían poder devolver a la industria para su reutilización en nuevos productos.

  • 2) Uso de energías renovables

    Los productos fabricados y operados al 100 % con energía renovable no tienen que preocuparse por el consumo: la electricidad siempre es limpia.

  • 3) Mantener y mejorar la calidad del agua

    El agua es un derecho humano básico y, cuando la usamos, tan sólo la estamos tomando prestada de la tierra. La industria debe respetar el derecho de las personas a tener agua limpia y defender una relación saludable con el entorno. El agua se debe devolver tan limpia como estaba al tomarla o, incluso, más aún.

  • 4) Honrar la justicia social y la dignidad humana

    La fabricación, la construcción y todos los tipos de operaciones se deben diseñar para honrar a todas las personas y sistemas naturales afectados por la creación, el uso, la eliminación o la reutilización de un producto.

  • 5) Mejora continua y ambiciosa

    A pesar de que la certificación a través del Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle es un paso excelente y respetable, las empresas deben desarrollar una mentalidad C2C y seguirla en todas las iniciativas de manera que la huella positiva de la organización se pueda expandir en direcciones inesperadas.

  • 6) Los materiales deben ser seguros de usar y reutilizar

    Los materiales se definen como nutrientes biológicos o técnicos. Los nutrientes técnicos son materiales que no se pueden descomponer en un entorno natural pero que, no obstante, son esenciales para la industria. Estos se mantienen en un ciclo cerrado y separados de los nutrientes biológicos, que se pueden devolver de forma segura a la tierra.

Los pioneros en C2C

Cuando las empresas optan por la certificación C2C, se enfrentan a un proceso muy exigente a la vez que gratificante. thyssenkrupp Elevator Americas es una de las pocas empresas que ha recibido el “Material Health Certificate” (certificado de salud material) de manos del Instituto.

Luther aplaude la empresa: “Han obtenido un certificado para su aceite hidráulico, eso es ir realmente más allá. Esta certificación no les da puntos para el LEED; simplemente lo han hecho porque creen que contará su historia de una forma que nada más podría. Me asombra que hayan aceptado el desafío, porque no ha sido nada fácil”.

thyssenkrupp C2C material health certification

Son muchos los pioneros que están contribuyendo con sus productos. Highland Craftsmen, por ejemplo, vende revestimientos de pared fabricados con corteza de árbol recuperada. Method fabrica geles de ducha y productos de limpieza para el hogar con el certificado de oro C2C, mientras que Aveda alardea de contar con toda una gama de productos para la higiene personal destacados con este certificado.

“Lo que thyssenkrupp Elevator ha conseguido es algo casi increíble. Quieren hacer saber que realmente están invirtiendo en un mundo mejor, y este pequeño sello es una forma de mostrar su perfil de sostenibilidad en un espacio mínimo.”

Bridgett Luther

Expresidenta y cofundadora del Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle

La solución a nuestros problemas medioambientales actuales

C2C señala el camino para alejarse definitivamente del método “tomar, hacer, tirar” que está causando tanto daño a nuestro planeta. En lugar de poner parches al sistema con la remanufacturación en componentes más básicos y las así llamadas “soluciones sostenibles”, necesitamos un enfoque de cero residuos, un diseño C2C y una economía realmente circular.

Las empresas (en particular, los diseñadores de productos, los fabricantes y los arquitectos) han sido llamados para dar un paso adelante y diseñar bienes que, cuando dejen de ser útiles, puedan devolver sus “nutrientes” a la industria y a la madre tierra.

Si lo planea (si lo diseña), se puede hacer. ¿Le gustaría contribuir a crear una economía circular? Eche un vistazo al Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle para ver qué tipo de trabajo es el que hacen y lea el libro de William McDonough y Michael Braungart. ¡No lo lamentará!

 
See how the Cradle to Cradle Products Innovation Institute explains the near future of production design.
“Puede tener un informe de sostenibilidad en su página web, pero cuando vaya a visitar a un cliente y le diga que tiene un producto Cradle to Cradle, podrá ver cómo su cara se ilumina al reconocer que usted ha conseguido sacar adelante un trabajo realmente difícil.”

Bridgett Luther

Expresidenta y cofundadora del Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle

Breve biografía de Bridgett Luther

La presidenta del Instituto de Innovación de Productos Cradle to Cradle, Bridgett Luther, tiene tras de sí un largo historial de implicación en la protección medioambiental y la conservación de recursos. Pasó cinco años como directora del departamento de conservación de California con responsabilidades sobre una amplia variedad de programas, incluyendo el de reciclaje de envases de bebidas de dicho estado.