Smart Mobility

La “diplomacity” y las ciudades en un mundo globalizado

Con el fin de conocer su singular punto de vista sobre el pasado, el presente y el futuro de nuestras ciudades y su papel en las cuestiones del mundo actual, Urban HUB ha hablado con el Dr. Parag Khanna, un afamado geoestratega, autor de gran éxito y prestigioso experto en materia de crecimiento urbano, globalización y asuntos internacionales.

Smart Mobility
Lleva a las personas a soluciones mejores - Las personas cansadas de las ciudades congestionadas hacen innovar la movilidad inteligente con tecnologías móviles y aplicaciones intuitivas que integran el transporte público, una mejor infraestructura y el uso compartido del coche.
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Creado el 30.04.2015

Las ciudades hacen girar el mundo

El pasado 19 de noviembre de 2014, en el marco de la cuarta edición de Smart City Expo World Congress celebrada en Barcelona, Parag Khanna pronunció una conferencia magistral titulada “El futuro de la globalización”. URBAN HUB ha hablado con él acerca de esta ponencia, y también para conocer mejor sus opiniones sobre el futuro de las ciudades y su crecimiento. 

Con su discurso en Barcelona, Khanna pretendía “situar la evolución de las ciudades en su contexto histórico como principales anclajes y actores diplomáticos del mundo actual”. Explicó cómo, a lo largo de los últimos 1000 años, las ciudades han conservado su papel de principales impulsoras del comercio internacional a través de las cinco grandes etapas de la globalización, desde la aparición de las rutas comerciales de Oriente hasta el mundo hiperconectado de nuestros días.

Las cinco etapas de la globalización desde el año 1000 d. C. hasta hoy

¿Qué se entiende por “globalización total” en la escala de tiempo que aparece arriba? Hay que echar la vista atrás, a las décadas de los 80 y 90, cuando el mundo estaba dominado por Estados Unidos, seguidos de otras potencias como Europa, China, India y Japón; es decir, los mercados relevantes.

Hoy, según Khanna, tenemos una red de comunicaciones y una tecnología global tan potente que “todos y cada uno de los mercados son relevantes”. 

De los unipolares años 90 al mercado geopolítico de nuestros días

¿La creación de lazos más estrechos supone el fin de las guerras?

Parag señaló que, si bien los gobiernos siguen gastando mucho en defensa, dedican cantidades mucho mayores a mejorar sus infraestructuras globales, lo que incluye destinar partidas a telecomunicaciones, transporte y cadenas de suministro internacionales. Estas infraestructuras representan una enorme inversión que los países no están dispuestos a poner en peligro por algo tan trivial como una guerra.

Lo que los gobiernos sí hacen, no obstante, es jugar a una especie de “tira y afloja” con el fin de ejercer un mayor control sobre la cadena de suministro. Ello puede dar lugar a algunas maniobras agresivas por parte de políticos y hombres de negocios, pero se trata sin duda de una alternativa positiva a la guerra.

“Una ciudad puede ir bien en un país que vaya mal, pero ningún país es viable sin ciudades viables”.

Dr. Parag Khanna

Managing Partner, Hybrid Reality

 

 

Los siguientes son solo algunos de los puntos más destacados de su currículo profesional:

  • Managing Partner de Hybrid Reality Pte Ltd
  • CEO de Factotum
  • Miembro senior de New America Foundation
  • Catedrático adjunto de la Facultad Lee Kuan Yew de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Singapur
  • Miembro invitado de LSE IDEAS
  • Miembro senior del Consejo Europeo sobre Relaciones Exteriores
  • Miembro senior del Singapore Institute of International Affairs
  • Coautor del libro “Hybrid Reality: Thriving in the Emerging Human-Technology Civilization” (2012)
  • Autor del libro “El segundo mundo: Imperios e influencia en el nuevo orden mundial” (2008)
  • Autor del libro “How to Run the World: Charting a Course to the Next Renaissance” (2011)
 

Las ciudades toman las riendas de manos de las superpotencias

Con poblaciones al alza y una increíble diversidad, las ciudades cobrarán cada vez más importancia como impulsoras de la globalización y la diplomacia internacional entre ciudades, o “diplomacity”, como dice Parag Khanna.

En un mundo cada vez más urbano, Khanna subraya que los países necesitan jefes de estado que sepan cómo gobernar ciudades, y ya son diez los países que tienen como presidente a antiguos alcaldes.

En muchas zonas, las ciudades se han agrupado en “archipiélagos urbanos”, de forma tal que es difícil distinguir dónde acaba una y empieza otra. El peso económico de estas megalópolis es abrumador: de hecho, algunas tienen más relevancia internacional que muchos países. Como apunta Khanna, el delta del río de las Perlas, en China, formaría parte del G20 si fuera una nación independiente.

China puede dividirse en unos 22 conglomerados de megaciudades, cada uno con sus propias características y, a menudo, con una legislación exclusiva. Muchas urbes del mundo tienen sus propias “zonas económicas especiales”, con leyes que difieren, a veces de forma sustancial, de las que imperan en el resto del país, y con un grado de autonomía que las asemeja a ciudades-estado.

Nuevos conglomerados de poder globales: los archipiélagos urbanos

La nueva ciudad inteligente

Para que estas ciudades de importancia decisiva sean sostenibles, Khanna subraya que deben contar con un número sustancial de habitantes (como mínimo 1 millón) y con una economía diversificada. Detroit, por ejemplo, se centró demasiado en la fabricación, y la deslocalización acabó por llevarla a la ruina. La ciudad china de Dongguan, por otro lado, tenía una población y un sector servicios lo suficientemente grandes, así como ayudas gubernamentales, lo que le permitió recuperarse con rapidez de la crisis financiera.

Khanna sugiere que es necesario replantearse la definición de ciudad inteligente. En su opinión, las ciudades inteligentes deberían satisfacer dos requisitos: tener un umbral mínimo de habitantes y contar con una economía diversificada. Si no reúnen estas dos premisas, las ciudades inteligentes no podrán ser sostenibles a largo plazo. Y eso no es ser inteligentes.

Escuche la ponencia que Khanna pronunció en el Smart City Expo World Congress de Barcelona sobre el pasado, el presente y el futuro de la globalización y descubra cómo las ciudades han allanado desde siempre el camino hacia un mundo más conectado.

Ponencia en el Smart City Expo World Congress de Barcelona

 

Reflexiones de Parag Khanna sobre el crecimiento urbano y las ciudades inteligentes

Teniendo tan a mano a un experto de su prestigio, no podíamos dejar pasar la oportunidad de sumergirnos de lleno en el tema del crecimiento de las ciudades. A continuación se ofrecen algunos de los fragmentos más interesantes de la entrevista que URBAN HUB mantuvo con Parag Khanna:

  • URBAN HUB (UH): En términos de movilidad urbana, ¿qué cambios espera ver en las ciudades modernas en los próximos 10 o 15 años?

    Parag Khanna (PK): “La movilidad es crucial. En materia de movilidad y agilidad se empezó por cuestiones tales como la circulación de autobuses rápidos, el uso compartido del automóvil, los peajes para luchar contra los atascos, etc., y se ha pasado muy rápidamente a hablar de los coches sin conductor y de otras modalidades de uso compartido de coches eléctricos no contaminantes de muy alta tecnología, así como de los sistemas de transporte multimodal de “último kilómetro”.

    “Todas son obviamente soluciones muy sofisticadas, y ciudades como París y Berlín, entre otros lugares, todos ellos pioneros en la experimentación de algunas de estas tecnologías, van a ser muy recomendables, ya que dichas iniciativas requieren inversiones muy elevadas a fin de poder desarrollar las infraestructuras necesarias para ofrecer opciones de transporte multimodal ágiles y eficientes.

    “Así, en Helsinki (Finlandia), por ejemplo, los jóvenes ya no se compran coche porque el transporte público es muy bueno. En Singapur han decidido dar un paso más y probar en uno de sus barrios el coche sin conductor de Google. Hay por tanto muchos experimentos en marcha en torno al futuro de la movilidad urbana, lo que creo que es muy loable, y muy bien podría ser que, de aquí a 10 o 15 años, varias ciudades contaran ya con un sistema de transporte público compartido guiado o sin conductor muy avanzado”.

  • UH: ¿Qué consejos les daría a los futuros arquitectos, ingenieros y urbanistas?

    PK: “Una de las cosas más importantes que pueden hacer es concentrarse en dar el máximo poder posible a las personas. En algunas ciudades he observado que los peatones apenas tienen accesos a los monumentos importantes, y a veces es casi imposible cruzar las calles principales. Incluso ciudades de muy reciente diseño se han trazado sin tener en cuenta precisamente a la gente de a pie.

    “Disponer de una cantidad adecuada de espacios públicos es una cuestión prioritaria que hay que tener en cuenta. Dichos espacios públicos, cuando en ellos se instalan cafés, Wi-Fi gratis, etc. lejos de malgastarse, se convierten en lugares de emprendimiento. Hemos empezado a ver que eso está pasando en Nueva York, en Berlín y en otros sitios. Creo por tanto que dejar espacio a la creatividad tiene su propia recompensa, y es muy importante tener esto en cuenta a la hora de diseñar las ciudades”.

  • UH: ¿Qué expectativas tiene para el futuro de nuestros centros urbanos?

    PK: “Muchas personas proponen una visión futurista, con zonas urbanas de alta tecnología, muy hermosas y eficientes, pero eso solo puede alcanzarse paso a paso. Es más: la mayoría de las nuevas y tecnológicas ciudades inteligentes, como Songdo en Corea del Sur, no son realmente futuristas, salvo por el hecho de que son nuevas. Y que algo sea nuevo no significa en absoluto que sea futurista. En Songdo, muy pocas cosas son verdaderamente futuristas. Y no pasa nada, yo no esperaría que lo fueran. Creo que la gente crea fantasías que de hecho no son necesarias en realidad. Al fin y al cabo, ser funcional es mucho más importante que ser futurista.

    “Mi idea de una ciudad del futuro es la de un lugar con capacidad de resistencia, en primer lugar y sobre todo frente a los desastres naturales, de manera que se pueda garantizar la protección de la vida de las personas y del entorno profesional. Sería un lugar en el que la gente dispusiera de servicios públicos muy estables, como transporte, agua y energía limpias, etc. Sería un lugar con una cantidad considerable de espacio público para todos, y no demasiado aburguesado ni estratificado. La diversificación económica también es muy importante. Estos son los elementos más relevantes para disfrutar de una vida urbana de alta calidad en el futuro”.

  • UH: ¿Cómo pueden las ciudades atraer y mantener a jóvenes cualificados?

    PK: “La respuesta depende en gran medida de la estructura demográfica. Algunas ciudades han creado apartamentos más pequeños y asequibles en el centro urbano para jóvenes y licenciados universitarios, a fin de que puedan independizarse, trabajar y participar más desde el punto de vista económico. Y ahí está, por supuesto, la generación posterior a la crisis financiera, en gran parte desempleada y viviendo con sus padres. Algunas ciudades han recalificado los inmuebles del centro para que los jóvenes puedan permitirse vivir en ellos.

    “Ahora bien: si metes a gente joven y soltera en apartamentos muy pequeños que puedan costearse con su dinero, sabes que van a pasar mucho más tiempo fuera. Estarán más tiempo en el trabajo o congregados en sitios públicos, saliendo y comiendo fuera, ya que sus viviendas van a ser demasiado pequeñas para hacer todas esas cosas. Es una medida llevada a cabo con toda la intención. 

    “Esos barrios han modificado sus leyes para reflejar la realidad demográfica y socio-económica actual, lo que redunda en beneficio de los jóvenes solteros. No se desea que dichas personas se queden para siempre al margen, ni desde el punto de vista social ni del geográfico, por lo que es preciso crear las condiciones para que el cambio se produzca. Y ello requiere una rápida transformación de las leyes. Creo que hay ejemplos de ello en otros lugares críticos. Hay que adaptarse a los tiempos si se desea seguir siendo dinámico, y eso va a depender de la capacidad de previsión de quienes dictan las leyes”.

  • UH: ¿Qué significan la globalización y la “diplomacity” para nuestros procesos democráticos?

    PK: “En relación con la democracia en concreto, mi opinión personal es que las ciudades son, obviamente, lugares con un muy elevado potencial para una intensa actividad democrática. Creo que es una combinación natural.

    “La forma de democracia creada por el uso de las tecnologías se convierte en una especie de consulta digital en tiempo real en lugar de una democracia de tipo electoral. Las ciudades inteligentes tienen sensores, encuestas, el Internet de las cosas y lo que nosotros denominamos un “mapa de calor” de opiniones y sentimientos, así como mensajes de Twitter, etc. Es un lugar en el que no hay que esperar a las elecciones para saber lo que la gente quiere. 

    “En teoría, uno podría estar adaptándose constantemente a lo que la gente quiere, y creo que eso es democrático por naturaleza. Ser una democracia es reflejar la voluntad de las personas, no esperar a que éstas voten cada cuatro años de manera indirecta a alguien que afirma representar la voluntad de la gente. Eso no es inherente a la definición clásica de democracia. En lo que a mí respecta, una democracia refleja la voluntad de la gente, y lo hace de la manera más eficiente posible, así que creo que las ciudades son la clase de lugar en la que ese tipo de democracia es factible”.

Fuente de imágenes

Stage image no. 1 courtesy of Parag Khanna
Images no. 2-5: idea / content by Parag Khanna, design by URBAN HUB
Image no. 6 courtesy of Parag Khanna
Image no. 7: idea / content by Parag Khanna, design by URBAN HUB