Cuando los niños se ponen el gorro de planificador urbano, las ciudades mejoran para todos

Idea
Future Cities

La Convención sobre los Derechos del Niño de 1989 defiende la participación de los niños en todos los procesos sociales, pero no fue hasta principios de los 2000 que UNICEF llevo esa meta más allá introduciendo el concepto de ciudades por y para los niños.

En la última década, organizaciones como el Children’s Environments Research Group y la Fundación Bernard van Leer han promovido la importancia de involucrar a los niños en la planificación urbana. A medida que aumentan las iniciativas para integrar las ideas de los niños en la planificación urbana, las ciudades comprueban que los beneficios no son diminutos.

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¿Qué hace que una ciudad sea buena para los niños?

Puede que vaya en contra de la antigua máxima, pero en realidad hay que ver y escuchar a los niños, especialmente en las ciudades en las que viven. Para que sea posible, una ciudad ha de ser diseñada a una escala que no los eclipse, para que puedan sentirse confiados y seguros.

Los diseños afines a los niños pueden adoptar la forma de parques de bolsillo, zonas peatonales o hotspots educativos. Un ambiente seguro y motivador para los niños les permite establecer una conexión con la ciudad, así como sentir fascinación y curiosidad por su entorno.

Esto los anima a interactuar con su vecindario de forma apropiada para su edad y, en un momento dado, cuando sean mayores, de forma que permita y promueva su participación activa, algo que hace crecer a todos los ciudadanos y a sus ciudades.

Los niños de Criança Fala reclaman las calles de São Paulo.

No es un mero juego de niños

Aunque a mucha gente le encanta la idea de que las ciudades sean más aptas para los niños, puede que no entiendan por qué es importante involucrar activamente a los niños en las decisiones y el diseño urbano. Para algunos es difícil comprender que lo que es bueno para los niños, lo es para todos.

A medida que las ciudades se han ido elevando cada vez más, algunos han ignorado la vida a pie de calle, un componente esencial para que los habitantes establezcan relaciones entre sí y con su entorno. Poniéndose literalmente a la altura de un niño, la gente puede intensificar la interconexión urbana y reforzar el tejido para una buena calidad de vida.

Una ciudad diseñada desde la perspectiva de un niño fomenta ideas saludables para todos. Los parques para jugar se convierten en espacios para socializar, la planificación a pequeña escala rompe la anonimidad de la gran escala, la seguridad peatonal desafía a los núcleos autocentrados, la participación temprana se transforma en responsabilidad social… y así sucesivamente.

Los niños esbozan ideas beneficiosas para todos Los niños esbozan ideas beneficiosas para todos
Los niños esbozan ideas beneficiosas para todos
En los eventos de Box City, los niños comparten sus ideas con arquitectos.

Dar a los niños los bloques de construcción a una edad temprana

Dejar a los niños fuera de la planificación urbana significa perder la oportunidad de conectar a futuros líderes con temas como la masificación, la seguridad o la sostenibilidad. Hacer que los niños empiecen temprano a pensar en su entorno, a observarlo y criticarlo, les enseña habilidades cruciales para la vida.

Juegos como Minecraft ya sintonizan con la necesidad del niño de construir su propio mundo. ONU-Habitat utilizó recientemente Minecraft para abrir un diálogo con gente joven. Ahora se están organizando talleres en 15 países en los que los niños usan este juego para presentar sus ideas a los decisores locales.

El material de clase y los eventos de Box City reúnen a profesores y planificadores urbanos para ayudar a los niños a aprender cómo se crea una ciudad y hallar modos para que expresen creativamente sus visiones de cómo mejorarla.

Poder para los niños

La educación es un primer paso, pero también hay que empoderar a los niños. Organizaciones, tanto locales como internacionales, como The Children and Youth Assembly, patrocinada por la ONU, proporcionan paulatinamente plataformas para que los niños exploren, discutan y determinen sus experiencias urbanas.

Estos son algunos ejemplos de lugares de todo el mundo en cuyas ciudades se está prestando oído a los niños.

Suecia: “Jakopsgården” es un proyecto de desarrollo a largo plazo que analiza el tráfico, los carriles para peatones y bicicletas, las áreas de juego y reunión, y los edificios involucrando a la juventud mediante el diálogo, la construcción de maquetas y recorridos urbanos a pie.

Japón: Por iniciativa de Keitaro Ito, escolares de Fukutsu City se reunieron en talleres y crearon presentaciones sobre sus ideas para el entorno acuático de un parque local, en especial lo referente a la selección de peces e insectos acuáticos y la profundidad del agua.

India: Un kit de recursos con una herramienta de evaluación pictórica apta para niños permite a los más pequeños de Mumbai evaluar la calidad de sus comunidades en ámbitos que van desde el juego hasta la atención médica. También en Mumbai, una campaña de Humara Bachpan ayuda a niños de zonas urbanas pobres a hacer maquetas 3D del barrio de sus sueños para mostrárselas a los representantes gubernamentales locales, considerando aspectos como la iluminación de las calles y la polución.

Los niños están bien.

Para construir ciudades mejores y más sostenibles, todos tenemos que ser incluidos en la planificación urbana. Esto supone incluir también a los niños. El hacerlo ahora va en beneficio de todos, puesto que estos niños se convertirán en embajadores de la futura vida urbana sostenible.

También podríamos decir que los planificadores urbanos vienen en todas las tallas. Si bien la inclusión de los niños en la planificación de las ciudades aún está en pañales, esta última se está viendo influida inexorablemente por la idea de crear ciudades aptas para niños o para todas las edades.

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