Energy Efficiency

Con el frío, las facturas suben. Conéctese a nuevas formas de calefacción sostenible.

La búsqueda de mejores maneras de calentar las viviendas es tan antigua como la propia civilización. Culturas antiguas, como los griegos, los romanos o el Califato Omeya, ya usaban la calefacción central, que era más eficiente que calentar un pequeño espacio con una fogata.

En los climas fríos, una calefacción adecuada es esencial para todo, desde la calidad de vida y la salud hasta la productividad en el trabajo. La creciente preocupación por reducir el coste y el impacto ambiental están impulsando nuevas formas de conseguir ambas cosas. UH analiza tanto métodos tradicionales como algunas de las últimas tendencias.

Energy Efficiency
Conservar la energía y eliminar los residuos - La eficiencia energética combina la educación de las personas con respecto al consumo con la construcción de edificios nuevos, mejorados y ecológicos que reduce la huella medioambiental de los centros urbanos.
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Creado el 11.01.2018

Métodos tradicionales de combatir el frío

Algunas de las nuevas tecnologías son apasionantes, pero la creciente importancia de la sostenibilidad también ha hecho reaparecer una ley muy antigua a la hora de mantenerse cálido: “primero calentar a la persona, y luego calentar la habitación”. Con una escasa o casi ninguna inversión, usted puede calentarse fácilmente e incluso divertirse mientras lo hace.

Calefacción doméstica hecha por uno mismo: bajo coste y gran efecto

Huelga decirlo, pero una forma de tener un hogar cálido es vivir en una ciudad. Las ciudades son más cálidas que las zonas rurales, puesto que la ciudad actúa como “isla de calor” en un mar de frío. Las viviendas urbanas multifamiliares también son más eficientes. Los pisos tienen menos paredes exteriores y se benefician del calor de los pisos adyacentes. Sin embargo, evite los áticos: pierden más calor a través del techo, aunque un techo negro ayuda a acumular el calor del día.

 

Un jardín en la azotea también proporciona un excelente aislamiento, además de otras ventajas. Las ventanas de triple acristalamiento, los burletes, aumentar el aislamiento térmico de la casa y los ventiladores de techo en posición inversa también funcionan bien.

Calor renovable: tecnología puntera

La alta tecnología ofrece muchas formas sostenibles de mantenerse calentito. Por ejemplo, un termostato inteligente es una forma económica de mejorar la eficiencia del sistema de calefacción. Entre los métodos a mayor escala se incluyen el uso de la energía renovable para alimentar el calor, por ejemplo, la energía solar o el gas de biomasa mejorado, así como las técnicas sostenibles de distribución del calor y de construcción.

Otra opción es utilizar el calor renovable directamente, como en la calefacción geotérmica. Reikiavik lleva décadas utilizando la calefacción geotérmica. De hecho, el 90 % de los edificios de Islandia utilizan este método, incluidos los suelos de los aparcamientos e incluso las carreteras (para mantenerlas libres de hielo). La misma actividad geológica que mantiene los volcanes islandeses activos también se utiliza para mejorar de manera sostenible la calidad de vida tanto en las ciudades como en todo el país.

No obstante, incluso las ciudades sin volcanes se pueden beneficiar de la calefacción geotérmica. Mediante el uso de bombas de calor de agua o subterráneas, las ciudades pueden aprovechar el calor generado por las fluctuaciones de temperatura del agua y del suelo circundante. Glasgow lo ha estado probando en minas inundadas y en el río Kelvin. Estocolmo cuenta con la bomba de calor de agua de mar más grande del mundo.

¿Cómo funciona una bomba de calor subterránea? Es muy sencillo.

Distribución sostenible: calefacción urbana

No es precisamente la principal atracción turística de Copenhague, pero debería serlo: el sistema de calefacción distribuida (urbana) de 1500 km de largo que cubre casi el 100 % de las necesidades de calefacción de la ciudad. La calefacción urbana centraliza la producción de calor y lo distribuye a través de redes de tuberías subterráneas, reduciendo la huella de carbono y los costes de producción de la energía.

El sistema de Copenhague utiliza la cogeneración (utilizando energía térmica de productos secundarios) de plantas de generación combinada de calor y electricidad (CHP) y de plantas de incineración de residuos. Así se obtienen mayores eficiencias, reduciendo el consumo de combustible en un 30 % y consiguiendo un mejor control de la contaminación, con la mitad de emisiones de CO2.

Helsinki cuenta con un sistema de calefacción urbana de extensión similar, que estableció un nuevo récord de demanda en 2016: 2650 MW, aproximadamente lo mismo que lo que 30 grandes aviones de pasajeros necesitan para despegar. Fue posible satisfacer esa demanda gracias al uso de “acumuladores de calor”, en este caso gigantescos tanques de agua que almacenan con eficacia el calor no utilizado hasta que es necesario.

 

Construcción energéticamente eficiente: edificios pasivos

Aunque existen muchos métodos para aumentar la eficiencia energética de un edificio, el Passive House Standard se ha convertido en uno de los más utilizados. Originalmente basado en la nueva construcción iniciada en los años setenta en Norteamérica, la idea ha alcanzado su mayor éxito en Escandinavia y Alemania.

La “Passivhaus” incorpora diversas técnicas, pero la característica principal es el uso de un superaislamiento hermético junto con una sofisticada ventilación. Pueden combinarse con técnicas de energía solar pasiva, reutilización del calor residual (por ejemplo, de la iluminación y la cocina) y paisajismo energéticamente eficiente para reducir el consumo de energía hasta un 90 %.

Al abaratarse la construcción de las casas pasivas, su adopción ha aumentado. Fráncfort cuenta con 600 000 m² de viviendas pasivas, y todos los edificios nuevos propiedad de la ciudad o de su asociación de viviendas públicas deben construirse según la norma Passivhaus. Dublín ha ido un paso más allá: TODOS los edificios nuevos de la ciudad deben cumplir con esa norma, o una equivalente.

Calentando contra el frío

Como muchas otras tecnologías respetuosas con el medioambiente, los edificios pasivos y la calefacción renovable y urbana sólo ofrecen ventajas: menores costes para los consumidores, mejor cuidado del planeta y muchas nuevas oportunidades de negocio para los empresarios urbanos en los climas fríos.

Incluso en pleno invierno, en las ciudades bullen las posibilidades. ¿Qué hace su ciudad para combatir el frío? ¿Cuál es su “consejo cálido” para mantenerse calentito y cómodo? ¡Háganoslo saber!