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Ciudades inteligentes: buenas decisiones para convertir la tecnología en soluciones reales

Cuando se mencionan las ciudades inteligentes y el papel que van a desempeñar en un futuro predominantemente urbano, vienen a la mente conceptos como Internet de las cosas, big data y sensores integrados. Suena como si la ciudad inteligente fuera a ser una máquina bien engrasada que funciona automáticamente mejorando nuestras ciudades. Pero no es así de simple. Para canalizar las innovaciones inteligentes, no se puede dejar que funcionen por sí solas en segundo plano. Los proyectistas urbanos coinciden en que ciertos elementos son claves para una ciudad inteligente efectiva y en que no hay un plan que sirva para todas. URBAN HUB ha mirado cómo Boston combina tecnología inteligente con decisiones pragmáticas para un buen desarrollo.
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Inteligentes por dentro y por fuera - De muchas maneras, el concepto de ciudad inteligente es simplemente una buena planificación urbana que incorpora los avances en tecnología digital y los nuevos pensamientos a los antiguos conceptos urbanos de relaciones, comunidad, sostenibilidad medioambiental, democracia participativa, buen gobierno y transparencia.
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Creado el 29.08.2019

¿Qué convierte a una ciudad en inteligente?

Existen tres componentes básicos de una ciudad inteligente: sensores, redes y una participación basada en la movilidad. Este trío, posibilitado por el Internet de las cosas, constituye la espina dorsal de cualquier ciudad inteligente y da pie a un sinnúmero de iniciativas que pueden fomentar la eficiencia y mejorar vidas.

Smart Cities

Para hacerlo y apoyar a las futuras ciudades de forma sostenible, las tecnologías inteligentes tienen que atender cuestiones fundamentales de la vida urbana, tales como:

  • Medioambiente y seguridad: la monitorización basada en sensores de todo, desde la polución hasta una escorrentía excesiva o las condiciones estructurales de puentes y carreteras.
  • Movilidad urbana: control en tiempo real usando sensores integrados para reducir tiempos de inactividad y evitar cuellos de botella en una red ininterrumpida de soluciones integradas, desde autobuses sin conductor hasta dispositivos de transporte de personas.
  • Servicios públicos: una red inteligente que fomenta el uso eficiente de la energía y el agua.
  • Edificios: construcción que incluye desde el principio innovaciones energéticamente eficientes que ahorran energía y reducen las emisiones de CO2.

La tecnología que hoy transforma la vida urbana sin duda tiene el potencial de mejorar la calidad de vida, pero el cómo lo haga exactamente sigue dependiendo de una buena toma de decisiones. Las ciudades están aprendiendo de los errores de lugares como Songdo (Corea del Sur) que adoptaron demasiado rápido una estrategia de toma de decisiones descendente.

TWIN Elevators
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Innovaciones inteligentes energéticamente eficientes

Ojo para la innovación, cabeza para las decisiones prácticas

Las posibilidades de las tecnologías inteligentes, impulsadas por el Internet de las cosas, parecen infinitas. Pero, para que una ciudad las use en el futuro de forma exitosa y sostenible, ¿tiene que decidirse por el paquete “inteligente” completo? Si observamos ciudades que prosperan con tecnologías inteligentes como Boston o Massachusetts, vemos que escogen cuidadosamente las soluciones a medida que avanzan.

Boston, que alberga algunas de las instituciones educativas más innovadoras del mundo y es pionera en la exploración de conceptos para ciudades inteligentes, está creando su propio plan de acción. Si bien no pone en duda el entusiasmo que generan las innovaciones para ciudades inteligentes, Boston cree que, para que la nueva tecnología beneficie a sus residentes, esta tiene que adaptarse cuidadosamente en vez de aumentarla sin límite.

Para que sea más efectiva a largo plazo, su estrategia se basa en soluciones que “se centran en las personas y la resolución de problemas y que son responsables”. Este manual estratégico se llama Smart City Playbook de Boston. No pretende acumular innovaciones, simplemente quiere hallar la manera de introducir de forma sostenible nuevas ideas que atiendan específicamente las necesidades de la ciudad y de sus habitantes.

 
How the City of Boston envisions mobility in the City of the Future

Boston considera que la tecnología inteligente requiere decisiones inteligentes.

El Smart City Playbook de Boston

El Smart City Playbook de Boston plantea continuamente una cuestión central: ¿Qué puede hacer por nosotros? Ya se trate de crear una plataforma, recabar big data o impulsar la eficiencia, el manual insiste en una estrategia que parta de la base. Un enfoque similar llamado The Clever City también aboga por reducir en vez de aumentar.

Por ejemplo, el big data evidentemente proporciona gran cantidad de información, pero ¿cómo se utiliza? La gente aún necesita formación y aprendizaje para entender cuál es la manera más inteligente de usar los datos para actuar respecto a asuntos sistémicos.

El manual nos exhorta a recordar que la tecnología y la gente van intrínsecamente unidas, influenciándose mutuamente de manera constante. Algunos cambios requieren modificar políticas y comportamientos para percibir los beneficios. La innovación ha de ser realista.

Otro ejemplo son las plataformas para ciudades inteligentes. Suena estupendo, un término que abarca una serie de soluciones digitalizadas, pero cuya utilidad puede quedarse pequeña enseguida si no va ligada a los problemas oportunos.

Por último, Boston sabe a qué expertos consultar en primer lugar: los habitantes. Con la App BOS:311 ya ha creado un proceso transparente para que los residentes sugieran y creen soluciones inteligentes y las aplicaciones que más necesiten.

Construyendo de forma inteligente sobre la marcha

Muchas otras ciudades, como Barcelona, también están desarrollando sus estrategias de ciudad inteligente para compensar la atención prestada a la tecnología punta con información procedente de gente real. Montreal y su Smart Cities Challenge supone otro buen ejemplo de cómo reducir todas las posibilidades a un grupo que encaje bien con sus desafíos urbanos.

El futuro de las ciudades sin duda está vinculado a las tecnologías inteligentes, pero también a una toma de decisiones inteligente. Las tecnologías inteligentes aportan nuevos beneficios extraordinarios, pero los beneficios de buenas decisiones tomadas por la gente para la gente son eternos.

Image Credits:

City of Boston, video by Smart City Expo World Congress