Cities

La universidad en la ciudad: de isla de aprendizaje a modelo de cooperación

Si visita algunas de las universidades más antiguas del mundo, como las de Fez (Marruecos), Bolonia (Italia) o Santiago (Chile), verá que están literalmente incrustadas en la infraestructura de la ciudad, un entramado de comercio y personas que surge de la ciudad. Sin embargo, en algún momento de la historia, las universidades se convirtieron en “torres de marfil”, dejando de estar en el meollo y encerrándose en sí mismas.

No obstante, en las últimas décadas, las instituciones de enseñanza superior han vuelto a situarse en la órbita, asociándose con los negocios locales y participando de nuevo fuera de los muros de la universidad. Los estudiantes y las ciudades han notado los beneficios, junto con las empresas que buscan nuevo talento capaz de revitalizar organizaciones más anticuadas.

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Inteligentes por dentro y por fuera - De muchas maneras, el concepto de ciudad inteligente es simplemente una buena planificación urbana que incorpora los avances en tecnología digital y los nuevos pensamientos a los antiguos conceptos urbanos de relaciones, comunidad, sostenibilidad medioambiental, democracia participativa, buen gobierno y transparencia.
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Creado el 16.12.2016

Difusión de gran conocimiento

Una universidad realiza una valiosa y versátil contribución a la vida urbana. Los beneficios de tener una universidad en la ciudad son múltiples y dependen, naturalmente, de muchos factores. Sin embargo, no cabe la menor duda de que las universidades proporcionan una ventaja distintiva a la hora de impulsar la prosperidad económica.

Al ser relativamente inmunes a las fluctuaciones de los ciclos económicos, las universidades dan empleo a gente local en trabajos que van desde la investigación más avanzada hasta la jardinería. Las universidades de éxito también se expanden, añadiendo nuevos edificios y revitalizando barrios viejos.

Además, las universidades reciben constantemente ayudas públicas y privadas para estudiar o investigar y desarrollar. Esta entrada de capital se puede transformar en salida de recursos compartiendo desarrollos innovadores que pueden probarse en empresas locales o proyectos de cooperación entre el mundo académico y el comercio.

Talento local: las ciudades cosechan las semillas del futuro de la innovación

Una universidad de renombre internacional atrae nuevo talento. Si la relación entre la ciudad y la universidad es abierta y productiva, los graduados de la universidad, incluidos inmigrantes de origen diverso, se sienten más atraídos a quedarse. Esto es particularmente cierto en el caso de los trabajadores de sectores de conocimiento intensivo.

Las universidades proporcionan un recurso único a las ciudades interesadas en invertir en los sectores del futuro. Proporcionando conocimiento, fomentando la curiosidad, invirtiendo en nuevas ideas y atrayendo a personas ambiciosas, la universidad urbana puede ser un semillero de innovación y de espíritu emprendedor de la fuerza laboral del mañana. Si bien estos terrenos fértiles benefician a las empresas existentes, también generan muchísimas nuevas en forma de empresas emergentes.

Solo hay que fijarse en ejemplos como Silicon Valley, California, que nació de una estrecha relación de beneficio mutuo con la Universidad de Stanford. O Route 128, también conocido como la Autopista de la Tecnología, in Massachusetts, que se asienta en el verdadero cruce de caminos de universidades como el M.I.T y Harvard, y el comercio y la política.

Las empresas que miran al futuro no necesitan buscar

Las empresas situadas en ciudades que buscan empleados potenciales tienen un abanico de candidatos cualificados justo en la puerta. Los graduados, así como los miembros de la comunidad académica, están deseosos de formar alianzas con empresas con las que puedan probar su conocimiento o ganar experiencia práctica de trabajo mientras estudian.

Las empresas saben que no solo pueden tomar recursos de la universidad, sino que también pueden apoyar mejor sus propias iniciativas en investigación y desarrollo. Basta con ver lo que sucede en Atlanta, Georgia, y Tech Square. Junto a los espacios de investigación públicos, doce empresas de la lista Fortune 500 han situado centros de investigación corporativa.

Un buen ejemplo es el edificio Coda, un centro conjunto de innovación técnica del Georgia Institute of Technology y empresas del sector privado. Es un edificio de uso mixto único en el mundo, con muchos detalles innovadores, como el uso de ascensores TWIN, que maximizan el espacio y sientan un precedente de edificios y economías de pensamiento avanzado.

Tech Square, Atlanta: donde convergen la investigación y el comercio

Student’s raise their hands for the city university

Build it and they will come. Students are particularly eager to find universities where they can study and find internships or work placements side by side. The opportunities for them to build relationships with future employers can be ideal in a city that builds an open hub for academia and commerce.

It’s no wonder then that in the QS Top Universities Rankings the top three cities in the world to study in – Paris, Melbourne and Tokyo – received good marks because of high ratings in the “employer activity” portion of the index. HEC Paris, for example, has an extensive list of corporate partners who both support the university and provide internship and career opportunities to students. All three centers have an excellent concentration of national and international companies with strong ties to the university community.

Even smaller university towns have felt the impact of a symbiotic relationship between academia and commerce. For example Rottweil, Germany, where thyssenkrupp built a new R&D testing tower. It has inspired and opened the door for exchange with the thousands of engineering students in the neighboring cities of Stuttgart and Munich.

Community is at the heart of every university

For a university to be successful at the heart of a city, it has to take its city to heart as well. The economic benefits and the huge opportunities to fuel growth on both sides have been clearly exhibited over the past few decades, and the image of the university as being at the core of society rather than at the fringe has returned.

Universities and cities can continue the progress made in building bridges by extending their reach into other areas like the social issues, the arts and economic equality. Universities have the resources to delve into today’s problems and have a responsibility to share knowledge, while cities must open their infrastructure to testing the new.

QS Best Student Cities 2016