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Giratorios, sensibles y adaptables: edificios contra el cambio climático

¿Pueden los edificios ayudar a combatir el cambio climático? Por supuesto que sí. Teniendo en cuenta que los edificios siguen generando la mayor parte de las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía, cuando menos, pueden reducir su impacto negativo. Muchos edificios ya existentes y conceptos de diseño futurista van más allá y ejercen incluso un efecto positivo en el medio ambiente, ya sea generando más energía de la que consumen o haciendo algo tan sorprendente como limpiar el aire.
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Iconos de la sostenibilidad urbana - Hoy en día, la planificación urbana de la ciudad crea futuros iconos para las ciudades que expresan nuevos mensajes de sostenibilidad, de opciones ecológicas y de vida responsable.
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Creado el 11.07.2019

Arquitectura que se adapta a los tiempos

¿Qué es la arquitectura? ¿Son estructuras rígidas e inmutables que combaten los elementos para dar cobijo a los seres humanos? Ya no es así. Los mejores arquitectos han desterrado la idea de crear edificios que no tengan en cuenta el clima de la zona.

Los edificios están empezando a trabajar con el medio ambiente, no contra él. Y muchas de las últimas tendencias en la gestión energética de edificios incluyen elementos y técnicas de diseño sorprendentes que mejoran la eficiencia energética de un edificio, mejoran el confort del usuario o proporcionan otros beneficios para el medio ambiente del lugar.

Uno de los arquitectos que está cuestionando radicalmente el papel de la arquitectura es Philip Beesley. Su instalación «Hylozoic Ground» puede parecer más artística que arquitectónica pero, a través de estas obras de arte, lo que hace es explorar formas para que los edificios reaccionen a las necesidades de sus ocupantes, limpien el aire y se preocupen por el bienestar de las personas.

 
Hylozoic Ground

Turbinas eólicas en edificios y entre plantas giratorias

Todos conocemos la energía solar, pero ¿por qué no aprovechar el viento? Muchos de los nuevos diseños de edificios altos están comenzando a integrar turbinas eólicas, sobre todo como expresión visual de la imagen de edificio ecológico. Aunque las turbinas en los edificios rara vez son lo suficientemente altas o grandes como para suministrar una cantidad significativa de energía, el concepto no deja de ser muy prometedor.

De hecho, uno de los diseños más revolucionarios no solo es prometedor, sino también atractivo. La «Rotating Tower», diseñada para ser construida en Dubái, contempla la integración de turbinas eólicas horizontales en los espacios entre cada nivel del edificio. Pero eso no es todo: cada planta podrá girar independientemente de las demás.

Aunque esta rotación puede parecer un desperdicio de energía, el hecho de que las plantas sean unidades independientes ayuda a crear un espacio entre cada nivel para incorporar turbinas eólicas y paneles solares. Si finalmente se construye, se espera que la «Rotating Tower» produzca un excedente de energía que podría abastecer a hasta 5 edificios del mismo tamaño.

Bahrain World Trade Center
London Turbines

Bahrain World Trade Centre, Manama (Baréin)                                                          Strata SE1, Londres (Reino Unido)

 
The World's First Rotating Skyscraper

Un edificio que enfría y limpia el aire

Una de las mejores formas que se conocen para lograr esto es colocar vegetación en los tejados, paredes e interiores de los edificios. El Bosco Verticale en Milán (Italia) alberga actualmente vegetación equivalente a 10.000 m2 de bosque.

Además de utilizar vegetación, el proyecto Airscraper de Klaudia Gołaszewska y Marek Grodzicki, que obtuvo el 2.° lugar en el concurso de rascacielos eVolo 2019, succiona el aire al nivel del suelo y lo conduce por una chimenea que atraviesa el núcleo de 800 metros del edificio. A medida que asciende, el aire se filtra y se limpia. Este proceso también ayuda a mitigar el efecto isla de calor a nivel de la calle.

Muchas de las nuevas tecnologías emplean el innovador concepto de «paredes que respiran», como en la instalación «Hylozoic Ground» de Philip Beesley. Este tipo de paredes utilizan revestimientos especiales u hormigón para absorber el carbono y los contaminantes generados por el hombre. Por ejemplo, el Hospital Manuel Gea González en Ciudad de México tiene un recubrimiento de dióxido de titanio que se «come» el esmog y neutraliza ciertos agentes contaminantes. O como el Palazzo Italia de Milán, que utiliza un hormigón inteligente que aprovecha la energía solar para eliminar los contaminantes nocivos.

 
This Building that Eats Smog

Hospital Manuel Gea González, Ciudad de México

Palazzo Italia
Bosco Verticale

Palazzo Italia en Milán (Italia)                                                                                     Bosco Verticale, Milán (Italia)

Fachadas y revestimientos sensibles

Si la fachada es la «cara» de un edificio, ¿no debería esa cara poder moverse? Al igual que podemos mover nuestros párpados para adaptarnos a la luz, nuestra piel nos ayuda a regular la temperatura y nuestra nariz filtra el aire, resulta lógico que las fachadas de los edificios puedan hacer lo mismo y mucho más.

La Syddansk Universitet en Kolding (Dinamarca) cuenta con una fachada cinética sensible al clima que regula la temperatura interior con aproximadamente 1600 paneles metálicos triangulares que regulan automáticamente la cantidad de luz que entra para dar sombra o calentar el interior. Del mismo modo, los paneles de las Torres Al Bahar en Abu Dabi también se abren y cierran para reducir la captación de calor hasta un 50 %.

Un diseño adaptativo puede incluso mejorar el comportamiento ambiental de un edificio regulando de forma activa los espacios exteriores que rodean una estructura. Las sombrillas gigantes de la mezquita de Medina (Arabia Saudí) son sensibles la luz solar y la temperatura, y permiten regular el calor en los patios circundantes. Esto no solo beneficia a los visitantes que acuden a orar, sino que también reduce las necesidades de refrigeración en el interior del edificio. En invierno, el proceso se invierte para dejar que el sol caliente los patios durante el día y luego abriendo las sombrillas por la noche para retener el calor.

Edificios que se visten para el clima

Los textiles también ofrecen muchas ventajas a los edificios. Los textiles semitransparentes pueden reducir el impacto del sol sin bloquear las vistas. Y gracias a su peso ligero, también son una buena opción para elementos móviles como las persianas solares. Otras aplicaciones permiten que las fachadas se muevan con el viento e incluso generen electricidad a través de módulos piezoeléctricos integrados.

La piel textil en fibra de vidrio del centro de I+D de Sedus Stoll en Dogern (Alemania) hace que el edificio parezca un monolito blanco durante el día y le confiere un aspecto fantasmal por la noche, pero también puede abrirse para dejar a la vista las ventanas, mejorando el rendimiento energético global del edificio.

La fachada en fibra de vidrio de la torre de pruebas de thyssenkrupp Elevator en Rottweil (Alemania) va aumentando su transparencia a medida que se asciende, mientras que su forma en espiral mejora significativamente el comportamiento de la torre ante las vibraciones.

Test Tower Rottweil
thyssenkrupp Test Tower

Conclusión: un buen comienzo, pero todavía no es suficiente

Actualmente, la mayoría de los trabajos de diseño respetuoso con el medio ambiente tienen como objetivo proyectos pioneros puntuales que generan una gran atención mediática. Si queremos que los edificios tengan un impacto real, las prácticas de construcción ecológica deben extenderse. Es decir, las empresas tienen que diseñar todos sus edificios con los mismos altos estándares que emplean en sus sedes ecológicas.

Los arquitectos y los propietarios de edificios necesitan saber que existen soluciones como los ascensores de energía cero y el vidrio fotovoltaico. No todos los edificios pueden producir energía neta positiva (como las estructuras históricas), pero es posible construir suficientes edificios de energía cero y energía neta positiva para compensar gran parte, si no la totalidad, del impacto negativo del entorno edificado en general.