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Nueva tendencia en arquitectura: rascacielos con un giro especial

Según el Consejo de Edificios Altos y Hábitat Urbano (CTBUH), un edificio alto en espiral supera los 90 metros y “gira progresivamente sus placas de suelo o su fachada a medida que gana altura”. Aproximadamente 30 de estos edificios adornan (o lo harán pronto) varios horizontes urbanos en todo el mundo.

URBAN HUB echa un vistazo a algunos de estos edificios y estudia las razones que hay detrás de esta creciente tendencia en la construcción urbana de rascacielos.

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Iconos de la sostenibilidad urbana - Hoy en día, la planificación urbana de la ciudad crea futuros iconos para las ciudades que expresan nuevos mensajes de sostenibilidad, de opciones ecológicas y de vida responsable.
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Creado el 23.03.2017

De Malmö a Shanghái

La primera torre en espiral apareció en el año 2005 en Malmö (Suecia), con el Turning Torso (Torso en giro). El arquitecto Santiago Calatrava diseñó su galardonada torre residencial de 190 m basándose en el cuerpo humano en movimiento. El edificio está formado por nueve cubos de cinco pisos cada uno que giran sobre sí mismos 90 grados desde la base y puede verse desde Copenhague.

El edificio en espiral más alto y segundo edificio más alto del mundo es la Torre de Shanghái. Con una impresionante altura de 632 m, es 31 m más alto que la Torre del reloj de la Meca. La empresa de arquitectura Gensler realizó pruebas de aerodinámica en un túnel de viento para crear sus impresionantes curvas. La estructura de uso mixto ofrece jardines interiores inspirados en patios y plazas tradicionales para fomentar la interacción social entre los ocupantes del edificio.

Como si esto fuera poco, la Diamond Tower de Yeda será la primera torre en realizar un giro completo de 360 grados una vez finalizada su construcción en el año 2019. El rascacielos de 432 m, principalmente residencial, ofrecerá excelentes vistas al mar Rojo desde su restaurante giratorio. La mención de honor de los edificios en espiral se otorga a la impresionante F&F Tower de 236,4 m de altura, un emblema de la Ciudad de Panamá desde el año 2011.

“El Turning Torso ha influenciado, sin lugar a dudas, la manera en que el diseño de los grandes edificios ha evolucionado en la última década, especialmente en relación con el diseño geométrico en tres dimensiones. Icónico, asombroso e inspirador, el excepcional edificio ha causado una gran influencia en nuestra industria y en arquitectos en todo el mundo.”

Vincent Tse, directivo del CTBUH

Inspirando innovación

Ole Scheeren ha vuelto. Después de ganar premios en el año 2015 por su edificio “Interlace” en Singapur, finalizó recientemente la torre de 314 m MahaNakhon en Bangkok a finales del año 2016. Aunque no se trate precisamente de una espiral, está evidentemente inspirada por dicha tendencia.

El uso mixto empleado en la construcción de la torre MahaNakhon añade una espectacular característica al horizonte de Bangkok, y no solo porque sea el edificio más alto de la ciudad. Un juego de píxeles en forma de lazo tridimensional envuelve a todo el edificio y, además de brindar una mirada a su interior, sugiere la forma de una espiral. La MahaNakhon es otro ejemplo de cómo la nueva tendencia de diseño influye en la construcción de los grandes edificios.

La tendencia comenzó en la ciudad sueca de Malmö con la torre Turning Torso.

Nuevas tecnologías permiten nuevas ideas

Económicamente inviable hasta hace poco (o imposible desde el punto de vista de la física), la construcción de edificios de gran altura es ahora posible gracias a los avances en los materiales, la ingeniería y el software de arquitectura. También ha cambiado la forma de pensar, ya que los arquitectos y los clientes buscan nuevas maneras de hacer destacar sus edificios.

Es posible que todavía no haya llegado el fin de la era de los rascacielos tradicionales de acero y cristal, pero ahora ese modelo tiene competencia. El software es la clave. El aumento de la potencia de cálculo ha dado paso al desarrollo de nuevos diseños de software. Los arquitectos están aprendiendo a escribir código y a adaptar el software a sus propias visiones.

Mientras tanto, gracias a estas nuevas posibilidades de diseño, el resultado final ya no depende de componentes de construcción estandarizados. Las nuevas técnicas, como la impresión 3D y la fabricación modular, están reduciendo los costes de producción y hacen posible que los pedidos por lotes individualizados sean viables desde un punto de vista económico. Los nuevos materiales, como el hormigón armado, añaden resistencia sin aumentar el peso y los avances en la ingeniería estructural han hecho posible compensar las inmensas fuerzas de torsión que tienen lugar en una torre en espiral.

Que sea posible, no quiere decir que sea conveniente. Pero, en este caso, se han unido las intenciones mutuas de los arquitectos y clientes de atraer la atención y la admiración. Los edificios en espiral son sumamente llamativos y proporcionan un nuevo giro al desafío de crear un hito inmediato para una empresa, una ciudad o incluso un país.

Los giros de la Torre de Shanghái.

Beneficios más allá de la estética

Los beneficios de las torres en espiral van más allá de la estética. Dicho diseño puede hacer que un edificio sea más aerodinámico y que consuma menos energía. Por ejemplo, la espiral de la Torre de Shanghái reduce la carga del viento en un 24 % (en comparación con un edificio rectangular de tamaño similar). Dicha característica redujo la necesidad de material estructural de construcción en 20 000 toneladas métricas de acero y los costes en aproximadamente 58 millones de dólares (400 000 millones de yuanes chinos).

Además de la estética y del ahorro en los costes, la sostenibilidad será un ingrediente clave para que esta tendencia se convierta en tradición. Por ejemplo, las espirales pueden reducir el consumo energético de un edificio si las ventanas se colocan de manera que se reduzca el coeficiente de ganancia de calor solar.

La mayoría de las tecnologías relacionadas con la sostenibilidad se revelan escépticas a la hora de diseñar la forma del edificio. La torre de Shanghái fue diseñada con el objetivo de obtener la certificación Gold de la organización LEED (Leadership in Energy & Environmental Design) al instalar, por ejemplo, 270 turbinas eólicas en su fachada doble de ahorro energético.

Mediante el uso de técnicas tales como Building Information Modelling (BIM) en la planificación, nuevos materiales y métodos de ingeniería estructural innovadores en la construcción, tecnologías ecológicas como Intelligent Building Management Systems (IBMS) y métodos de vanguardia para la conservación del agua en la vida cotidiana del edificio, las torres en espiral podrían aparecer muy pronto en su ciudad.

Transformando tecnología en ventajas

Los avances tecnológicos permiten a los arquitectos y a los constructores pensar más allá de los modelos de diseño tradicionales utilizados en la construcción de los rascacielos. Las torres en espiral son otro indicio de la evolución urbana de nuestros tiempos y no solo una muestra del futuro de la construcción, sino que también nos recuerdan que la línea más eficiente entre dos puntos no siempre es recta.