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De Asia a Europa: traslado exprés a través del Bósforo

Estambul, la ciudad más grande de Europa, ha prosperado durante siglos como puerta de intercambio para las culturas de Oriente y Occidente. En la actualidad viven en ella 16 millones de personas. Tres millones de ellas tienen que cruzar el Bósforo a diario para ir a trabajar, por lo que sufren los atascos de tráfico en los puentes o la masificación en las barandillas de los transbordadores.

Durante años, la congestión ha amenazado con eclipsar el lugar histórico de la ciudad en la Ruta de la Seda. Actualmente, el túnel que transcurre bajo el cauce del río Bósforo promete modernizar un importante enlace, así como renovar la rica herencia comercial de Estambul y reducir el estrés del desplazamiento diario de los trabajadores de la ciudad. 

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Iconos de la sostenibilidad urbana - Hoy en día, la planificación urbana de la ciudad crea futuros iconos para las ciudades que expresan nuevos mensajes de sostenibilidad, de opciones ecológicas y de vida responsable.
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Creado el 16.01.2015

Facilita el acceso para millones de residentes

En 2015, el proyecto Marmaray se amplía e incluye la revisión de estaciones y una nueva línea de ampliación, lo que facilita el acceso al ferrocarril este-oeste para millones de residentes. thyssenkrupp Elevator, un socio clave, dotó de 346 sistemas de transporte de pasajeros a esta nueva infraestructura de transporte que desplazará a 75 000 personas por hora en ambos sentidos. Con solo pulsar el botón de bajada, se está un paso más cerca de unir dos continentes.

Una visión digna de un sultán

Hace 160 años, las autoridades de la ciudad comenzaron a soñar con la construcción de un túnel bajo el mar de Mármara. El Sultán Abdülmecid previó la necesidad de atravesar rápidamente el Bósforo ya en 1860, pero la idea se adelantó a su tiempo y la tecnología no se encontraba a la altura de la tarea del visionario. Llegados al siglo XXI, a pesar del arraigamiento de Estambul en la historia y la tradición, las soluciones de ingeniería de alta tecnología y los nuevos avances en movilidad también caracterizan esta emocionante megalópolis.

Los habitantes de Estambul tuvieron que esperar casi diez años para su finalización, pero en octubre de 2013, se inauguró por todo lo alto y con gran entusiasmo un túnel de ferrocarril de 13,6 km, 56 m de profundidad y con un trazado bajo el lecho del Bósforo. Es el primer túnel de este tipo que conecta dos continentes, Europa y Asia, lo que supone otro hito histórico para Estambul.

Durante los 15 primeros días, en los que el transporte fue gratuito, 4,5 millones de pasajeros se decidieron a probar el ferrocarril y el túnel. Los escolares aplastaban la cara contra las ventanas y los “selfies” comenzaron a circular en masa por Twitter. Aún así, muchos pudieron disfrutar con calma de las nuevas ventajas del moderno transporte de cercanías mientras hacían uso de sus portátiles: el salto de Turquía a la modernidad y en el tiempo y el espacio es ahora algo rutinario.  

“Turquía se ha convertido en una potencia económica en auge en la región y su dinámico crecimiento la ha incorporado al el grupo de los 20 países industrializados y de reciente industrialización más importantes”.

Çetin Nazikkol

Consejero Delegado de thyssenkrupp Asansör

El siguiente paso: la ampliación de la línea

Para el verano de 2015, el proyecto Marmaray proporcionará a Estambul un ferrocarril moderno y completo de alta capacidad, compuesto por una red integrada de líneas de tranvía, tren de cercanías y metro. Y todas las líneas conducen al túnel del Bósforo. Se están demoliendo y reconstruyendo 37 estaciones de tren a lo largo del trazado de 63 km. En última instancia, Halkali, en el oeste, se enlazará con Gebze, en el este, lo que reducirá el tiempo de desplazamiento entre los dos puntos de 3 horas a 105 minutos.

Sección transversal del túnel de ferrocarril de 13,6 km bajo el lecho del Bósforo

En cada paso de la línea, thyssenkrupp Elevator garantiza un acceso fácil y rápido, junto con seguridad y fiabilidad. Se están instalando 198 ascensores, incluidos impresionantes ascensores panorámicos, y 165 escaleras mecánicas en las estaciones de tren, así como en diversos pasos de peatones y edificios. Esta excepcional disponibilidad de la red, tanto interior como exterior, acerca la red de Marmaray a los hogares de millones de personas.

En general, la red ferroviaria elevará el uso del transporte por ferrocarril en la ciudad desde menos del 4 % a casi el 30 %, y se espera que 1,5 millones de pasajeros al día se desplacen bajo el Bósforo.  

346 escaleras mecánicas y ascensores nuevos ayudan a transportar a 75 000 personas por hora
“El contrato es una prueba más de nuestra experiencia en el suministro de soluciones de infraestructura y movilidad para proyectos tecnológicamente exigentes, al tiempo que refleja nuestra comprensión de las necesidades de los clientes en el mercado turco y destaca el compromiso del Grupo con esta región en crecimiento de importancia estratégica”.

Ercan Keles

Presidente del Consejo de Supervisión de thyssenkrupp Asansör

Una moderna Ruta de la Seda

2015 verá a Turquía finalizar con éxito un proyecto concebido por los sultanes otomanos. Con el área metropolitana de Estambul experimentando uno de los crecimientos más rápidos de toda Europa, el proyecto Marmaray es una inspiración para otras megalópolis que se esfuerzan por mantener las infraestructuras de transporte para unos habitantes modernos con unas necesidades de desplazamiento cada vez mayores.

El túnel también ayuda a restablecer Estambul como importante encrucijada en el comercio entre Oriente y Occidente, y Turquía podría beneficiarse de un aumento considerable del comercio a lo largo de una nueva Ruta de la Seda construida a partir de hierro y acero. Pero, más allá de los hechos y las cifras, el túnel devuelve a Estambul un cierto halo de romance y pasión por los viajes. De repente, las posibilidades son infinitas: ¿a quién le apetece un viaje en tren de Londres a Pekín?